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23 may. 2012

EL PUFO DE SALGADO

Por problemas técnicos, al tratarse de borradores que se editaban algunas imágenes no aparecen.


Cómo ocultó Elena Salgado el déficit público de 2011



Mucho se ha hablado y más se ha escrito en los últimos meses sobre el desvío del 2,5% del PIB que anunció el Gobierno. En estos últimos días se vuelve a retomar de nuevo el tema por el incremento en cuatro décimas del dato en el déficit, hasta alcanzar el 8,9%, anunciado por el Gobierno el viernes 11 de mayo tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera del día anterior. Dichos datos han servido para recoger el guante Rubalcaba junto a su cuadrilla y ser utilizado como arma arrojadiza contra el Gobierno. Todo se debe, dicho sea de paso, a la mala comunicación que está teniendo el Gobierno de Rajoy para transmitir a la sociedad el por qué de estos desvíos, dejando el terreno abonado para que el PSOE por boca del “Rasputín” de su secretario general y toda su cuadrilla, sí, transmitan a la sociedad una imagen de desconcierto en el actual Gobierno, al mismo tiempo apoyados por la televisión pública, TVE en la que el PSOE mantiene ocupados a todos sus peones, llegando esa mala imagen ligada a otros temas como los de la banca española, a dañar la imagen y la credibilidad de España en el exterior.

Así como Rubalcaba lo utiliza en beneficio propio, es justo, el que debe mantener la boca cerrada, ya que dicho desvío no se debe a que el Gobierno esté haciendo mal sus deberes, todo lo contrario, ha sacado de los cajones y ha puesto encima de la mesa, todas las trampas que la ex-ministra Elena Salgado hizo antes de terminar su mandato para ocultar a Bruselas la meta del 6% del PIB. Mientras que el Ejecutivo socialista de Zapatero aseguró antes de las pasadas elecciones de noviembre que se alcanzaría la meta del 6% del PIB, el Gobierno de Rajoy desveló un descuadre del 8,51% tras llegar al poder, alcanzando una diferencia de 2,5 puntos porcentuales que equivalen a la nada despreciable cifra de 27.000 millones de euros. Si no teníamos bastante con los lastres heredados del maquiavélico Zapatero, nos aportan otra herencia en forma de “pufo económico”.


El Gobierno de Zapatero de mano de su Ministra Elena Salgado, no contabilizó como gasto los más de 23.000 millones de euros que CCAA y ayuntamientos debían ingresar al Estado en 2011. De aquí viene la polémica suscitada sobre la fiabilidad o no de los datos aportados por España, poniendo en entre dicho al actual ejecutivo. El Eurostat -la oficina estadística de Bruselas-  tras la revisión de las cuentas y atendiendo las explicaciones dadas por Hacienda, dio por bueno el déficit del 8,51% anunciado por el ejecutivo de Rajoy, tirando por tierra las acusaciones de manipulación y engaño vertidas por Rubalcaba y otros miembros del PSOE. El déficit de España está en tercer lugar, siendo superado sólo superado por Irlanda (13,1%) y Grecia (9,1%), para vergüenza de los socialistas. La confirmación dada por el Eurostat indica todo lo contrario, es decir, que fue el Gobierno de Zapatero, por mano de la ex-ministra de Economía Elena Salgado, quien ocultó y manipuló el déficit real.

Por lo tanto, acusaciones aparte entre los dos partidos, la única realidad que hay es cómo se logró maquillar las cuentas y ocultar 27.000 millones de euros, el único dato ecuánime en este contorno es el operado por dos organismos técnicos, Eurostat y la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). Su examen aporta dos datos, que Salgado ocultó 27.000 millones de euros del déficit en 2011 y que la partida del déficit entre las distintas administraciones varía de forma sustancial en cuatro décimas de acuerdo con lo anunciado anticipadamente por Montoro. Queda pues clara la certidumbre, de que no conformes con el descalabro que han dejado, encima tenemos al enemigo en casa poniendo en evidencia la credibilidad de nuestro país ante el mundo.

Para lograr descubrir esta profusión de cifras, que no están al alcance de la mayoría de los españoles, es necesario prestar atención a los tres móviles que presenta en su artículo M. Llamas, el déficit que obra en manos de Bruselas y del IGAE, el único oficial, calculado en función de los criterios de contabilidad nacional y de Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE) vigente en la UE; el déficit anunciado por Montoro; y el déficit anunciado por Salgado hasta el tercer trimestre de 2011, poco antes de abandonar el Ministerio. De acuerdo con los datos facilitados por estos organismos, el desequilibrio fiscal en 2011 ascendió a 91.344 millones de euros, el 8,5% del PIB, pero repartido del siguiente modo:

Fuente gráficos M. Llamas - Libre Mercado



En el déficit presentado por Montoro, se presenta la discrepancia al no cuadrar con el presentado por el ministro de Hacienda. La cifra total coincide, pero el reparto entre las distintas administraciones es diferente.







El cuadro adjunto fue el que empleó Hacienda para denunciar el desvío de 2,5 puntos en relación al objetivo del 6% fijado por Bruselas y que no cumplió el anterior Gobierno del PSOE. Pero que a Montoro se le pasa explicar un dato importante, que esas cifras no engloban las liquidaciones negativas del sistema de financiación territorial (CCAA y Corporaciones Locales) correspondientes al ejercicio 2009.

Aquí es donde se encuentra el quid del asunto en relación al déficit de 2011, ¿qué sucedió en 2009? Los Presupuestos Generales del Estado elaborados por el Gobierno de Zapatero, son íntegramente equívocos, se basan en un pronóstico hinchado y por lo tanto no reales de los ingresos fiscales. Con esos datos traspasó a CCAA y ayuntamientos más recursos de los que correspondía; en realidad más de 23.000 millones de euros (2,1% del PIB): 18.736 millones a CCAA y 4.381 municipios. Ingresos que tenían que devolver en 2011 y que debido a la crisis no devolvieron, Zapatero amplió el plazo en cinco años y Rajoy ahora amplió dicho plazo a diez años. Al ser un derecho de cobro reconocido, se debían incluir esos 23.000 millones en la partida de ingresos del Estado de 2011 y que las CCAA y CCLL lo apuntan como gasto, esto afecta al reparto del déficit entre las distintas administraciones. De cualquier forma, si bien Montoro no expuso este detalle, los PGE de 2012 sí recogen en detalle el déficit real de 2011, tal como muestra el siguiente gráfico.


El déficit oculto de Salgado

Pero, entonces, ¿a qué se debe la gran desviación existente entre el objetivo del 6% que preveía Salgado y el 8,5% reportado finalmente por Montoro? Esos 2,5 puntos extra derivan, en gran medida, del ocultamiento de dichas liquidaciones negativas y de una evolución de ingresos y gastos algo superior al previsto inicialmente.

Poco antes de las elecciones generales de noviembre, Salgado anunció que el déficit estatal y autonómico acumulado hasta el tercer trimestre de 2011 ascendía a un total de 49.890 millones de euros (4,61% del PIB), según el avance de ejecución presupuestaria.

Entonces, el PSOE se aferraba a esta cifra, a la que habría que añadir el desajuste a nivel local y de la Seguridad Social, para insistir en que se cumpliría con el objetivo del 6% del PIB a cierre de ejercicio. Sin embargo, estas cuentas nada tienen que ver con el déficit oficial enviado finalmente a Eurostat.

El cuadro refleja claramente que la divergencia se produce en el déficit autonómico, ya que suma 37.614 millones extra en el último trimestre de 2011. Salgado contabilizó como ingresos las liquidaciones negativas correspondientes a 2009 y no las contabilizó en la partida de gastos de las autonomías. Expresado de otra forma, contabilizó como ingresos del Estado esos 23.000 millones de euros (2,1% del PIB) que los entes territoriales debían haber abonado en 2011 y no los contabilizó como gastos de CCAA y ayuntamientos. Una vez hemos visto los datos oficiales aportados por los organismos técnicos, el déficit público de 2011 se trocó en un conjunto de fullerías contables y mediocres verdades. 

¿Qué más tenemos que soportar los españoles de esta jauría de impresentables? Ahí dejo la pregunta por si alguien es capaz de desvelarla.


Publicado por Esveritate








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